El Comienzo de una Historia


Las cosas no eran tan fáciles como muchos creían, habíamos pasado por tantas cosas que jamás podrían comprender ese sentimiento de cercanía y amor, en algún momento fuimos tan inconscientes de la situación que nos alejamos de tal forma que aun estando en la misma habitación éramos completamente extraños, pero eso días habían pasado algo cambio, en un solo acontecimiento, donde sentí que perdía mi vida, al verlo así tan indefenso, tan vulnerable, con toda esa sangre corriendo por su cuerpo y aun en ese estado, preguntándome si estaba bien.
Verlo hoy a mi lado y bien me hizo recordar ese momento por un comentario tan sarcástico por parte de su familia, se me erizo la piel y mis ojos se llenaron de lágrimas, creo que lo notó pues tomo mi mano e inmediatamente salí de ese trance. Lo mire y sonreí con un poco de esfuerzo, clave mi mirada en sus ojos color gris, pero seguía sin poder deshacerme de ese recuerdo, hasta que una pregunta me regreso a mi realidad.
-¿Cómo te diste cuenta que  mi hermano era el hombre con el que querías pasar el resto de tu vida o incluso que estabas enamorada de él?- mire a esa niña y estaba sonriendo, era la única que no sabía los sucesos anteriores y solo por eso le respondí sin ningún problema.
-Puedes tener al amor de tu vida frente a ti y no verlo, hasta que sucede algo que puede cambiar el destino en un instante, si bien tu hermano y yo nos habíamos casado para acallar ciertos rumores, hoy te puedo decir que no concibo vivir una vida sin él- sonreí pero al mismo tiempo me percate que la respuesta que estaba dando era justamente viéndolo a él, de alguna forma no podía apartar la mirada de sus ojos.
-Entonces de verdad lo amas, a pesar de lo que dicen mis padres y hermanas- su sinceridad me cayó como balde de agua fría en el corazón, la mire y le dije de manera sutil y tierna.
-Pueden decir mil cosas pero realmente, sólo me importa que tu hermano lo sepa y si él no tiene dudas de lo que verdaderamente siento por él, lo demás no me importa, pero a ti te voy a confesar un secreto- me acerque a su oído y se lo dije, vi cómo se dilataron sus pupilas y estaba a punto de soltar un grito de emoción y alegría, pero entendió la razón del por qué preferíamos mantener todo en secreto, así que se contuvo y simplemente afirmo con la cabeza y nos abrazó a ambos, en silencio.
Continuara...

Comentarios