La noche más apasionada de mi vida
Si aunque nadie lo crea, he vivido la noche más apasionada de mi vida, las caricias se desbordaron a puntos que jamás había imaginado o conocido, eran tan intensas que las sensaciones poco a poco se convirtieron en viajes que me llevaban a estados de calma y agitación en segundos.
Nadie imaginaria cuanta pasión podía respirarse en el aire, pues bastaba un sólo roce, una mirada intencionada para descubrir que sería inolvidable, la pasión poco apoco nos llevo a un estado de perder la noción del tiempo.
Basto un momento de distracción, entre los invitados para poder sucumbir a esa pasión que se estaba apoderando de ambos, casi no nos conocíamos, pero no podíamos negar lo que estábamos sintiendo desde el momento en el que nos conocimos, algo que no lográbamos comprender, nos desaparecimos para dar rienda suelta a esas caricias que lentamente recorrían nuestras mentes.
No muy lejos del lugar de la reunión se encontraba una pequeña y acogedora cabaña, a la cual ingresamos ardiendo en todos los sentidos, no necesitábamos hablar, ya que podíamos entendernos sin pronunciar una sola palabra, la guía eran nuestras manos, nuestros apasionados besos, nuestros juegos y nuestra complicidad, al momento de que nuestras miradas se encontraban y las sonrisas viajaban entre nosotros.
El calor era un incendio que podría haber consumido todo a su alrededor, sus manos recorrieron cada una de las partes de mi cuerpo, sus labios eran intensidad y fuego, mis manos no podían dejar de recorrer su cuerpo, mientras mis labios continuaban intensificando su fuego y al mismo tiempo su deseo.
Sucedió todo, una entrega total, donde la luna era testigo, desde una ventana, las nubes dieron tregua para que fuera la luz de la luna la única en observar esa pasión, que llevaba guardada siglos, por la intensidad, por esa hambre que ambos demostrábamos a cada instante y que no existía el cansancio.
Fue una noche llena de pasión, llena de ruidos que el bosque jamás había escuchado y silencios que otorgaban el beneficio de duda, a quien percibiera algo de lo que sucedía en ese lugar, olvidamos los teléfonos, olvidamos el mundo, nada era más importante que ese momento, esa era la entrega que ambos estábamos deseando desde el día que nos conocimos, todo era perfecto.
Todo se encontraba en su lugar y cada emoción era perfecta en el momento en el que se expresaba, no existían los límites, fue una entrega de cuerpo y alma, el éxtasis era tal que no existía el final, no paramos durante toda la noche.
El sol se convirtió en un cómplice más, sus rayos nos iluminaron, justo en el punto máximo de esa entrega y fue justo en ese momento que sus ojos se detuvieron frente a los míos que al mirarlos, el deseo se prendió nuevamente, pero esta vez era diferente, ya que la intensidad aumentaba a medida que sus labios recorrían mi cuerpo, pero justo en ese momento, sus labios se abrieron para decir "te amo".
Tome su cara entre mis manos, sin decir una sola palabra lo bese como si fuera lo último que haría en ese momento, al recobrar el aliento respondí, "también te amo" fue como si la explosión de emociones hubiese terminado en ese momento, caímos rendidos y sin aliento, riendo como dos niños, sin ningún problema a su alrededor, los besos iniciaron nuevamente pero esta vez todo era calma.
Regresamos al lugar del cual nos escapamos, sin decir nada, sólo tomados de las manos, como si nada hubiera sucedido, como si todo siguiera su curso después de que conocimos por primera vez la pasión desbordada, nadie se atrevió a preguntar nada, sólo vieron que la calma que observaban,se había logrado después de una batalla pasional, que había dejado sus huellas en lo más profundo del alma, pues las miradas no mienten y las risas son inevitables, pero las marcas de la pasión son difíciles de ocultar.
#TSA
#TCAIB
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