La platica esperada

Sabes estaba pensando, que no necesariamente debemos estar a centímetros de distancia, simplemente necesitamos un momento, un instante, una sensación, una mirada, algo que haga que se prenda el alma, que disfrute cada uno de nuestros sentidos.

El otro día estaba platicando, precisamente contigo y no pude evitar entender, que esta distancia simplemente ha sido para comprender lo que significas tú para mí y yo para ti, es más importante de lo que muchos creen, ha sido un aprendizaje constante, sin temer muchas cosas, ha sido ganar otras.

Hemos estado en un aprendizaje constante, yo aprendiendo a vivir sin ti, pero al mismo tiempo viviendo contigo, tú en tu proceso, yo en el mío, nada ha sido fácil durante todo este tiempo, ambos hemos tenido tropiezos y porqué no decirlo algunos aciertos también dentro de nuestra vida amorosa hemos encontrado gente muy valiosa, que nos ha enseñado y que nos ha llevado a lugares que nunca creímos conocer.

Pero bastó una mirada sí tal cual bastó una mirada para recordarme qué eres mío y yo soy tuya, para recordarme un pacto que hicimos hace muchos años, hace mucho tiempo, nadie lo podría comprender o por lo menos eso creímos en su momento, en ese plano el plano donde todo era la luz, donde nos encontramos por primera vez donde por primera vez.

Podemos juntarnos, llegamos a la conclusión de que una mirada sería suficiente para comprender quien eres tú y que soy yo, dentro de cada uno de nosotros.

No ha sido difícil, más bien ha sido complicado entenderlo, porque en ese plano tenemos una vida una vida llena de amor, la cual nadie pudiera imaginar pero que al mismo tiempo sabemos que siempre estaremos ahí.

Nos hicimos una promesa cuando decidimos regresar, sin importar lo que pasará una mirada, sólo una mirada, para descubrirnos, para reencontrarnos, para hablarnos ,para vernos, nunca me imaginé que todo pasará tan rápido, probablemente fue la estadía que más disfrute, una estadía en la que fuiste mío yo fuí tuya en todos los aspectos, en todos los sentidos, en donde los nombres no importaban, ni siquiera el grado de elevación pero estábamos completamente conscientes de que era lo que queríamos y cómo lo queríamos, no nos importó nada, nada simplemente nos importábamos tú y yo.

Hoy no sólo sé que te quiero conmigo y quiero estar contigo, simplemente sé que tu vida y mi vida en un punto de encuentro y ese punto está muy cerca, pudiera ser mañana, podría ser en en un mes, perdí el miedo, sí perdí el miedo a ser feliz, porque lo soy, simplemente lo soy contigo todas las noches, todos los días cuándo vienes y me abrazas, cuándo vienes y me susurras palabras al oído, incluso cuando juegas con mi cabello y haces que mi nariz me de comezón, porque tienes la costumbre de hacerme el cosquillas en ella.

Sé que no te puedo perder, porque siempre nos tendremos sin importar nada, ese amor que algún día pensamos y sabemos que puede ser consumado y logrado. Hoy sólo te quiero a ti, no quiero a nadie más, tal cual fue la promesa en ese momento, tal cual fue el nudo Celta de la unión que nos acompañó en tantos viajes juntos, te amo y no puedo negarlo pero también sé que me amas y lo puedo sentir incluso la distancia.

Es momento de que nos unamos es momento de que dejemos de imaginar y comencemos a pensar y comencemos a encontrarnos y sobre todo que nunca terminamos de amarnos.

Comentarios